Cuando Charlie Brooker vendió los derechos de Black Mirror a Netflix, los fanáticos contuvieron la respiración. ¿El cambio de Channel 4 (Reino Unido) a un gigante del streaming estadounidense arruinaría la esencia cruda y sombría de la serie? La respuesta llegó el 21 de octubre de 2016 con el lanzamiento de Black Mirror - Temporada 3 . Lejos de diluirse, la serie explotó en una antología más ambiciosa, oscura y adictiva que nunca. Con seis episodios en lugar de tres, esta temporada demostró que un presupuesto más alto no sacrificaba la inteligencia; solo amplificaba el terror.
Atípico en el universo Black Mirror , no te dejará con angustia, sino con lágrimas de esperanza. En los años 80 (y luego en los 90 y 2000), dos chicas, Yorkie y Kelly, se conocen en una playa idílica. La verdad es que San Junipero es un simulacro de realidad post mórtem: los ancianos y los fallecidos pueden cargar su conciencia a un servidor para vivir eternamente en la época que elijan.
Aquí no hay ciencia ficción futurista. Es el episodio más realista y, por ende, el más terrorífico. Kenny, un adolescente tímido, es chantajeado por hackers que lo grabaron masturbándose frente a su computadora. Para evitar que el video se haga público, debe obedecer órdenes absurdamente criminales: robar un banco, pelear a muerte y entregar autos robados.
¿Es la vida eterna digital una bendición o una condena? Kelly lo rechaza por lealtad a su esposo muerto; Yorkie lo anhela por haber vivido reprimida. El episodio ganó dos premios Emmy (Mejor Guion y Mejor TV Movie), demostrando que Black Mirror podía ser profundamente romántico sin perder su filo filosófico. Frase clave: “Heaven is a place on Earth” (La canción de Belinda Carlisle nunca volverá a sonar igual). Episodio 5: "Men Against Fire" (La deshumanización del enemigo) Dirigido por: Jakob Verbruggen Protagonistas: Malachi Kirby, Michael Kelly